Esta mañana me he levantado para seguir con los extras del primero de tres DLCs gratuitos para Hollow Knight, y me he dado cuenta de que ya le llevo 100 horitas en Steam. Se dice pronto. Sin duda, estamos hablando del juego que más me ha enganchado en los últimos 3-4 años. Esto, unido a que ahora nuestro compañero y admin del blog, Moyu, está jugándolo, hacen de este momento el ideal para compartir con vosotros mi más profundo análisis, salido de mi experiencia con este y otros juegos, y de mi corazón.
Hollow Knight es un
juego del género metroidvania salido
en Febrero del presente año. El primer tráiler en IGN fue publicado a
finales de 2014 ,
y desde entonces la expectativa fue máxima, hasta que, con el lanzamiento del
juego, los deseos más oscuros de muchos gamers (entre ellos yo) se hicieron
realidad. Pero, ¿qué le hace especial? Quizás recordaréis que hace apenas un
mes os dejaba aquí mismo unas primeras impresiones del ya mencionado título; ahora es tiempo de tratar el tema de una forma un
poco más profunda.
Pero antes de eso, debo hacer mención al tremendo esfuerzo que supuso para el Team Cherry sacar adelante el proyecto. Los miembros del equipo decidieron abandonar sus trabajos para poder dedicarse a tiempo completo al juego, lo cual es, sin duda, una temeridad. ¿Son estas prácticas buenos ejemplos para los que entran en el mundillo? Ese es un tema que quizás tratemos en otra ocasión.
Pero antes de eso, debo hacer mención al tremendo esfuerzo que supuso para el Team Cherry sacar adelante el proyecto. Los miembros del equipo decidieron abandonar sus trabajos para poder dedicarse a tiempo completo al juego, lo cual es, sin duda, una temeridad. ¿Son estas prácticas buenos ejemplos para los que entran en el mundillo? Ese es un tema que quizás tratemos en otra ocasión.
La obra creada por el
Team Cherry nos lleva a una realidad alterna (o no), situándonos en unos
dominios presumiblemente subterráneos, donde diversas civilizaciones de
insectos se han desarrollado. Antaño, el reino era próspero bajo el reinado de
un monarca ya caído y sus cinco caballeros, pero los creadores del juego nos
colocan justo después de que todo haya quedado desolado, y los pocos seres que
siguen viviendo se han visto obligados a hacerlo escondidos o exiliados. Aunque
el propósito de nuestro mudo pero poderoso protagonista es un misterio durante
las primeras horas de juego, no tardamos mucho en descubrir qué somos y qué es
lo que vamos hacer. El guión es muy interesante, el tipo de historia que
tenemos ante nosotros es esa en la que todo parece caótico e inconexo por la
falta de información, pero al final acaba encajando a la
perfección y gira en el mismo sentido para brindarnos un final muy climático y
certero. Por todo esto, el juego cuenta con un importante lore que se va a ir ampliando
mediante las pistas relacionadas con el contexto que se están dando en los
DLCs. La riqueza del profundo y vasto mundo del juego hace que cada zona y cada
NPC se sienta importante, porque proporcionan denso conocimiento de lo que pasa antes de comenzar a la historia y de los acontecimientos que están ahora en desarrollo.


Hollow Knight es un
título en el que se reconocen con facilidad dos pilares de su género:
plataformeo constante y combates con altas probabilidades en pantalla de
recibir un hit. La propuesta no es sencilla, y exige que prestemos atención
durante la totalidad del gameplay. Así, la muerte acecha tras cada esquina, y
morir en este juego trae fatales consecuencias. Y es que, a pesar de los
hechizos, amuletos de habilidades y objetos que encontramos explorando (que no
durante la historia), la dificultad es creciente, con peaks muy interesantes
que te ponen a prueba repetidas veces en los compases finales, exceptuando uno
de los últimos bosses, que no es especialmente complicado. En Hollow Knight no
te puedes mover sin preocuparte por dónde o cómo lo haces. Las últimas zonas
llegan a ser angustiosas dados los espacios reducidos para maniobrar o incluso
la escasez de luz que, unidos a los constantes puzles del mapeado, pueden
hacerte sufrir si no te has adentrado lo suficiente en las diversas dinámicas
del juego.
La dificultad recae en la necesidad de explorar las zonas detalladamente y hacer alguna que otra misión secundaria para poder avanzar con seguridad, pues, al menos en la primera partida, es muy difícil progresar correctamente si solo contamos con lo que obtenemos obligatoriamente por la historia. Además, los ‘’extras’’ del juego proporcionan desafíos de dificultad endiablada para los aficionados más temerarios, desafíos que he conseguido superar – eso sí, con mucho esfuerzo y dedicación – y que van desde niveles de plataformeo de locura a batallas contra jefes muy poderosos en combate; siendo gran parte de estos ‘’extras’’ necesarios para conseguir el 100% del juego. Lo mencionado hace que algunos consideren que ‘’bebe’’ de dinámicas de Dark Souls, a la vez que recuerda a Shovel Knight por su simplicidad; pero siempre sin perder su esencia única, con un pace bajo-medio en términos generales que impide que el juego llegue a no ser disfrutable o justo. Por otro lado, estamos hablando de una experiencia con una duración coherente. La primera pasada puede hacer que nos demoremos hasta 30-40 horas, rozando (y superando) abiertamente las 50 si queremos un 100%. Tras eso, moverse por el mapa y conocer los objetivos hace el juego más directo, y por ende, apto para speedruns.
La dificultad recae en la necesidad de explorar las zonas detalladamente y hacer alguna que otra misión secundaria para poder avanzar con seguridad, pues, al menos en la primera partida, es muy difícil progresar correctamente si solo contamos con lo que obtenemos obligatoriamente por la historia. Además, los ‘’extras’’ del juego proporcionan desafíos de dificultad endiablada para los aficionados más temerarios, desafíos que he conseguido superar – eso sí, con mucho esfuerzo y dedicación – y que van desde niveles de plataformeo de locura a batallas contra jefes muy poderosos en combate; siendo gran parte de estos ‘’extras’’ necesarios para conseguir el 100% del juego. Lo mencionado hace que algunos consideren que ‘’bebe’’ de dinámicas de Dark Souls, a la vez que recuerda a Shovel Knight por su simplicidad; pero siempre sin perder su esencia única, con un pace bajo-medio en términos generales que impide que el juego llegue a no ser disfrutable o justo. Por otro lado, estamos hablando de una experiencia con una duración coherente. La primera pasada puede hacer que nos demoremos hasta 30-40 horas, rozando (y superando) abiertamente las 50 si queremos un 100%. Tras eso, moverse por el mapa y conocer los objetivos hace el juego más directo, y por ende, apto para speedruns.
Como ya adelanté,
Hollow Knight es un juego que estimula los sentidos. Visualmente, lo primero y
principal de lo que debemos hablar es de que está dibujado a mano en su
totalidad. Sí, estamos ante un hand-drawn game, y lo cierto es que el diseño de
cualquier elemento de este mundo está realizado bajo finos trazos que hacen que personajes (la
mayoría estilizados) y escenarios se mimeticen en uno solo, como si todo fuese
un aterciopelado lienzo al cual el artista en cuestión le ha susurrado con
cariño lo que debe ser representado. A pesar de que hay a quien le pueda
recordar a Limbo a primera vista, la paleta de Hollow Knight, aunque
principalmente está cargada de colores fríos, se desmarca de ese juego y
cualquier otro del corte por la diversidad mostrada al comenzar a moverse por
las distintas zonas, y es agradable romper con tal monotonía, pues cada lugar
desprende una belleza única, casi onírica (o quizás, no tan desviada de lo
onírico…).
La banda sonora es
otro de los factores más aclamados del juego. Dicha banda sonora fue diseñada
íntegramente por Christopher Larkin un compositor australiano de gran talento. Cada zona tiene un leitmotiv principal
que sufre modificaciones a través de pérdida o añadido de instrumentos (y base)
dependiendo de si nos adentramos más en la zona o si permanecemos en espacios
más abiertos y cercanos a la entrada, y los temas tienen también transiciones a
versiones ‘’tensas’’ o de batalla donde se mantiene el ritmo original, pero a
su vez se incrementa la fuerza de la melodía, dando sensación de peligro y
acción de forma orgánica, en lugar de ofrecer cambios bruscos de themes como en
tantos otros juegos.
Hollow Knight no es
un juego que brille únicamente por su historia o por su bonito acabado, sino
más bien es una suma de distintos detalles hermosos, los cuales incluso ya de
por sí parecen tanto interesantes como especiales por separado, en conjunto se
convierten en un título único que puedes tener en tu biblioteca de Steam – y un
futuro, en Nintendo Switch. Esta propuesta de Team Cherry es capaz de atraparte
y hacerte que desees jugar más y más, porque es un juego que no va ni demasiado
lento ni demasiado rápido, se adapta bien a tu estilo de juego, y te permite ir
escalando en el nivel de los desafíos si no eres muy ducho en el género. La
historia, además, se siente tremendamente interesante desde el principio, a lo
cual ayuda la gran cantidad de lore que podemos ir encontrando si nos dedicamos
a hablar con los personajes e investigar por nuestra cuenta.


